en este momento, no se me ocurre nada que
me haga imaginar
el caminar lento, la tortura del tiempo hasta abrazarte
La escena en la calle, cuando siento que me llaman
y mil veces me doy vuelta, y en el sueño
mil veces sos y no sos vos.
Como en una novela, fijo mis ojos en un punto
y mientras viajo en subte mi espíritu te busca
y a veces te encuentra, y cuando me doy cuenta sos
una lágrima, otras una cruel voz que me trae
acá
Donde no sé quien soy, donde siempre soy la misma
es sólo en mi mente en donde me reconozco: mujer, calma
ese sosiego de sillón a media tarde, de mate comenzado,
esa complicidad de sentirte observando
Te sueño, todavía te confundo entre multitudes
todavía le doy forma a tu rostro que no puedo acariciar,
sigo agobiándote como un escalofrío fuera de lugar.
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